Estoy comenzando un taller de robótica orientado a niños entre 11 y 13 años. Este taller lo estamos realizando en conjunto con la escuela Sagrada Familia, en Futrono, un lugar rural lleno de toda la magia del sur de Chile.
Para nuestra primera clase, decidí llevar un experimento sencillo y divertido: encender un LED utilizando frutas o papas; específicamente, usamos papas. Los niños disfrutaron muchísimo del experimento y, además, aprendieron las bases para crear un circuito eléctrico.
En preparación para el experimento, busqué tornillos zincados (esos tornillos plateados) para crear el electrodo de zinc. Por otro lado, para el electrodo de cobre utilicé trozos de cable provenientes de una instalación eléctrica.
Al comenzar la explicación, les mostré a los niños cómo se crea un circuito básico con su fuente de energía, los cables y la carga. También les expliqué brevemente cómo fluye la corriente eléctrica en los cables y algunas recomendaciones básicas de seguridad. ¡En el proceso, incluso quemamos accidentalmente un LED conectándolo directamente a una fuente de poder de 5V! XD
Durante el experimento, los niños construyeron su propio circuito electrónico utilizando un LED y cables, conectándolos posteriormente a una fuente de energía. Al usar inicialmente un par de pilas AA, notaron cómo el LED se encendía. Tras explicarles cómo funciona una pila, les planteé el desafío de construir una pila utilizando una papa.
Los niños procedieron a conectar los electrodos a una papa, armando el circuito, y descubrieron que una sola papa no tenía suficiente potencia para encender el LED. Esto los motivó a experimentar conectando más papas en serie. Al unir dos papas en serie, lograron encender un LED de color rojo.
Les expliqué entonces que los LEDs de otros colores necesitan niveles mayores de voltaje para encenderse. Motivados por este reto, los niños conectaron hasta 10 papas en serie, consiguiendo encender tres LEDs de diferentes colores: rojo, verde y amarillo. Observaron claramente cómo cada LED brillaba con diferente intensidad, ilustrando la diferencia en potencia requerida por cada uno.
Es increíble el aprendizaje significativo que puede generarse en los niños cuando se les guía a través de experiencias prácticas. Esta primera clase fue un éxito total y estableció una sólida base para el desarrollo del taller. Estoy ansioso por la siguiente sesión, donde continuaremos fomentando la curiosidad científica y la creatividad en estos jóvenes estudiantes.